El Aguijón es una sección de opinión en la que los participantes pueden exponer con total libertad su punto de vista sobre temas de actualidad y de interés que afectan a nuestra comunidad. Vivaleliana!, pretende ofrecer a sus lectores, claridad, libertad de crítica y argumentos, tomando partido, eso sí, con el debido fundamento y respeto, sobre las cosas que pasan a nuestro alrededor.
Vivaleliana! no se hace responsable de las opiniones vertidas sino que serán responsabilidad única de las personas que las escriben y firman.

El Sr. Director de L'Eliana 2000 se llena la boca con grandes palabras: la libertad de expresión, el derecho a la participación y el derecho a la información son los pilares básicos – dice él - de su medio de comunicación. Acto seguido – vean su publicación de este mes de mayo, número 252, página 10 - fulmina un derecho algo menos rimbombante, el de rectificación del que suscribe, mediante una más que discutible menudencia legal.

El mismo texto legal que luego no encuentra inconveniente en saltarse a la torera publicando mi rectificación estilo mazacote, dañando la vista, sin titular, con errores tipográficos y condenándola a la página 10, con subsiguientes comentarios y apostillas que esa ley prohíbe. Todo un ejemplo de periodismo democrático y participativo.

Al Sr. Director de L'Eliana 2000 siempre se le ha tratado desde este medio, como corresponde a un colega por el que sentíamos respeto: le hemos contratado publicidad, hemos incorporado noticias de su interés, le hemos cedido fotos; además le hemos hecho un reportaje y le hemos concedido uno de los premios de nuestra gala, con motivo de su aniversario.

Por su parte, el Sr. Director de L'Eliana 2000 nos ha dedicado en dos años y medio poco más de media página, ignorando completamente nuestro medio. Eso sí, cuando alguien ha intentado desprestigiar nuestra empresa, se ha apresurado a sacar la noticia con titulares en primera plana y en la página principal, sin contrastar y sin requerir nuestra versión. Y ahora, cuando se le afea su postura, quiere esconder la mano.

Pues hasta aquí hemos llegado.

Germán López-Guitián.

Sería fácil comenzar a despotricar sobre problemas de índole política, cosa que hoy por hoy todo el mundo hace, pero yo me he permitido comenzar a opinar en esta nueva y magnífica sección de “El Aguijón”, hablando de algo tan sencillo y “Prosaico” como la Cultura y la Relación Humana entre los habitantes de un Núcleo Habitacional.

Si alguien tiene la ocurrencia de mirar los “Reality Show” de la TV, en qué en una isla apartada o algo similar, conviven, (es un decir), distintos personajes, verán que acaban como el “Ball de Torrent”, con una falta de empatía que solo de mirarlo produce “Miedo Social”.

¡¡Qué espejo, qué ejemplo!!

Pues bien, algunas personas piensan que la vida cotidiana es algo similar y que hay que vivir enfrentados, haciéndonos la puñeta, colgando o defenestrando a quien no piensa como tú mismo.

Esto es algo infrahumano, aunque sea una práctica habitual, y se refleja en la valoración que hacen de la Cultura en general, de la Enseñanza, los Valores Etnológicos, las propias Raíces, el conocimiento de nuestra Historia, y otras “Menudencias”, quienes anteponen sus ideas partidistas a la consecución de una generación de jóvenes, Preparada, y con eso quiero decir, no solo con grandes Conocimientos, sino con Valores, Respeto, Equilibrio, Colaboración, etc. es decir todas esas cosas que intentan ningunear frente a la idea señalada y consignada por el Partido.

¡¡NO y mil veces NO!!.

Nuestro futuro no está fundamentado en consignas y valoraciones sectarias, sino en todo lo contrario, así que me gustaría que quienes así opinan, pusiesen en la balanza de la vida, de la formación y de la convivencia, cuales son los Valores a defender y por los que luchar, tratando de conseguir un futuro Positivo, Claro, Transparente, Empático, al margen de detalles políticos qué, no nos aseguran un devenir deseable.

Víctor Iñurria.

El facebook es una red social. La gente nos relacionamos con códigos un poco diferentes que cuando lo hacemos cara a cara.

En general, la falta de la expresión del rostro de la verbalidad, se sustituye con iconos que ponen la sonrisa o la cara de enfado … que acompañaría a nuestras palabras.

Se ha creado un metalenguaje, un lenguaje escrito propio del medio, iconos, proliferación de signos de admiración y la alternativa de responder con un comentario o bien con un “megusta”.

Este “megusta” tiene a su vez múltiples significados. Su significado implícito es “lo he leído y no tengo ganas de escribir una respuesta”, pero también hay matices.

El significado evidente sería el literal, es decir me ha gustado lo que has subido, pero no siempre es así... muchas veces este “megusta” se pone sin que ni siquiera se haya leído el comentario, se le pone a la persona.

El “megusta” en la red social, se ha convertido en la metáfora de la aceptación social. Si alguien recibe muchos “megusta”, parece que es una persona de éxito social.

Igualmente hay toda una escala de valoraciones sobre quien los pone y quien los recibe.

Entre compañeros de partido político, es una obligación.. pongan lo que pongan los correligionarios hay que poner el “megusta”, para que quede claro que estamos en el mismo barco.

Lo mismo ocurre entre parejas, novios y amantes en general, se ven obligados a ponerlo en todo lo que sus amados-as cuelguen en Facebook.

El recibir un “megusta” de alguien con cierta relevancia social, sean cargos públicos, sean personas con un cierto peso social... es un extra.

Porque estas personas distribuyen sus “megusta” con el metasignificado de “me caes bien y te acojo en mi grupo de personas gratas”.

Es como recibir un apoyo, decirles a los demás … ojo conmigo¡¡... que a mí me pone “megusta” tal persona (pública y notoria, claro).

Hay un toma y daca de “megusta”, yo te lo pongo, tu me lo devuelves...establece lazos de interrelación entre las personas.

Tiene muchísimo mas poder, mas peso en la relación social de lo que podría parecer. De hecho, algunas personas analizan cuidadosamente estas redes de “megusta” para comprobar quien está entre las simpatías de quien .. y jugar con ventaja..

Evidentemente.. el mismo poder tiene la negación del “megusta”..Ignorar un comentario o post, de alguien, no responder ni siquiera con el “megusta” .. es el equivalente a decir ....”ya no estás entre mi círculo de personas gratas”..

Deberían vigilar las personas con influencia social a quien ponen “megusta”, esto se puede volver en su contra, no siempre repartir “megusta” es como repartir sonrisas, es bastante más peligroso, implica un apoyo o una aceptación de la persona que lo recibe del que quizás no es merecedora.

Pone en entredicho el prestigio personal el estar apoyando a personas con dudosa trayectoria a través del “megusta”.

Un “megusta” tiene mucho poder. Es una declaración pública, un posicionamiento público a favor o en contra de alguien. Y lo escrito …. escrito queda …

Un “megusta” perdura mas que una sonrisa.

Pilar Ortí.

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