Marga Ferrer

Gente de aquí
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L’Eliana es mi sitio, es mi casa, es el lugar donde están todos mis amigos, el espacio en el que descanso y en el que me divierto y en donde no echo en falta nada, ni siquiera mi isla. Es un lugar con una calidad de vida importante. Viviendo aquí no necesito nada más”.

Marga Ferrer no nació en L’Eliana, es de Ibiza y por decirlo de alguna manera, lo es por los cuatro costados porque lo lleva hasta en el acento. Sin embargo, Marga Ferrer también es de L’Eliana por mérito propio. Marga acaba de ser galardonada como ciudadana 2012 de este pueblo en el que eligió vivir nada más llegar de las islas Pitiusas hace más de diez años. Con su equipo fotográfico a cuestas Marga cuenta que se trasladó a Valencia por amor. Rápidamente encontró trabajo en un diario deportivo y junto al que sería su marido, Óscar, decidió buscar un pueblo pequeño y tranquilo en el que instalarse. Uno que le recordase su forma de vivir en la isla. “Y ese pueblo…- comenta con una gran sonrisa- fue L’Eliana. Aunque no tuviera mar … y la verdad es que acerté” .

Menudita, dulce y con las ideas muy claras Marga Ferrer relata cómo se inició en el camino de la fotografía que la llevaría después al ejercicio profesional. “Siempre había sido la fotógrafa de casa. Desde pequeña me encargaba de hacer las fotos de las celebraciones caseras o momentos familiares importantes. Pero mi incorporación profesional fue realmente producto del azar... de la suerte. Yo no soy Licenciada aunque si he estudiado cursos de fotografía. Cuando tenía 18 años estaba trabajando en un supermercado en Ibiza, necesitaba trabajar y todavía no había definido lo que quería ser. Me inscribí en un concurso de fotografía que convocaba el periódico local y lo gané. Allí que fue la prensa a entrevistarme y hacerme una foto. Tras ese episodio, sorprendentemente y ante la baja de un fotógrafo en aquella publicación, me ofrecieron su puesto durante un mes. Yo estaba fija en el super y en contradicción con lo que pensaba mi familia por aquél entonces, me eché los bártulos a la cabeza y me marché a trabajar como fotógrafa. Comencé en aquel medio – el más importante de Ibiza todo hay que decirlo- con la suerte de que me quedé haciendo las fotos para la sección de deportes porque me prolongaron la contratación. Y, así sigo trabajando en este oficio desde hace más de 14 años”.

¿Dónde empezaste tu trabajo como fotógrafa de prensa en Valencia? “Empecé en el diario deportivo Marca como fotógrafa deportiva. Al principio de mi carrera yo era muy inexperta en un mundo muy masculino como era el deporte. Era una principianta que se iba a trabajar con muchos miedos pero lo encajé bien. Con el paso del tiempo he aprendido muchas cosas. A ser discreta, a tener mucha psicología y he logrado un respeto en la profesión. La verdad es que me siento muy querida”. Desde hace años trabajas también para el periódico Levante como fotoperiodista además de llevar junto a tu marido una empresa de contenidos periodísticos. Fotógrafa y empresaria. ¿Qué tal se combina ambas cosas? “Pues lo llevo bastante bien. Con la que está cayendo hoy no me voy a quejar. Hago algo que me gusta desde niña: algo que he explicado bien en mi blog - El Blog de Marga- encuadrar la realidad con un clikc. Sobre todo cuando me encargan reportajes políticos o sociales que son los que más me llenan porque me siento cerca de la gente en contacto con la realidad. Es un trabajo cargado de humanidad”.

Sufriste un incidente desagradable cubriendo unas fiestas en un pueblo de Valencia mientras realizabas tu trabajo. Un incidente del que se habló en toda la prensa” ¿Piensas que para ser fotógrafa de un medio se necesita algo especial? “Sí. Yo creo que sobre todo hay que ser valiente. A veces tienes que ir a sitios que de verdad dan miedo. Los fotógrafos molestamos mucho. Somos como chinches. En aquella ocasión no pasé miedo aunque si agobio y sobre todo fue un suceso que me entristeció. Por eso creo que si quieres hacer bien este trabajo, además de dominar la técnica que hace falta, hay que ser fuerte y al mismo tiempo tener sensibilidad”,

Quisiéramos seguir hablando contigo de muchas más cosas Marga pero no hay tiempo. Tenemos que despedirnos pero no sin preguntarte qué significa para ti vivir en L’Eliana? Con gran seguridad afirma: “L’Eliana es mi sitio, es mi casa, es el lugar donde están todos mis amigos, el espacio en el que descanso y en el que me divierto y en donde no echo en falta nada, ni siquiera mi isla. Es un lugar con una calidad de vida importante. Viviendo aquí no necesito nada más”.